miércoles, 9 de febrero de 2011

Superhéroes y Violencia.

Por Marel Pérez

La histórica lucha entre el "bien" y el "mal" ha sido plasmada y transmitida a numerosas generaciones a través de los personajes conocidos como superhéroes. Estos, siempre presentan "superpoderes" que llevan a nuestros niños y niñas a soñar con algún día tenerlos.

Según Lev Vygotski, uno de los más destacados exponentes de la Psicología del Desarrollo, el proceso de "internalización" se produce por la apropiación gradual y progresiva del plano social al plano psicológico individual. Para que este proceso de internalización se de de manera efectiva, deben participar "los instumentos de mediación" (lenguaje oral, escrito, pensamiento), garantizando la creación de la personalidad, de la experiencia individual y social. Esta teoría explicaría la "interiorización" de estereotipos y antivalores a través de la exposición a las imagenes de los superhéroes actuales y no tan actuales.

 Sharon Lamb, psicóloga de la Universidad de Massachussets Boston, ha analizado los valores que transmiten los superhéroes actuales en comparación con los clásicos del cómico, afirmando que "los superhéroes de hoy y los del pasado son muy diferentes". Así, ha explicado que el actual "es demasiado parecido a un héroe de acción que utiliza la violencia sin parar, es agresivo, sarcástico y rara vez habla de la virtud, de hacer el bien para la humanidad". Los héroes del cómic tradicionales luchaban contra el crimen, "los niños los podían admirar y aprender de ellos, eran personas reales con problemas de verdad y muchas vulnerabilidades".

Otro estudio realizado por Carlos Santos de la Universidad Estatal de Arizona, señala que los niveles de estoicismo emocional tienden a permanecer estables a lo largo de los años de escuela y que los niños que no adoptan estos comportamientos machistas cuentan con una mejor salud psicológica cuando entran en la adolescencia. Los resultados han mostrado, además, que "ser capaz de resistirse a asumir estos estereotipos empeora durante la transición hacia la adolescencia, lo que puede hacer que su salud mental se ponga en riesgo", concluyendo que, "ayudar a los chicos a no dejarse llevar por estos comportamientos desde pequeños, puede significar un incremento importante en su salud y en la calidad de sus relaciones sociales".

Ayudar a formar individuos adaptados o inadaptados a su entorno, con mayor o menor salud mental, depende en gran medida de nuestra capacidad de acompañamiento, supervisión y mediación sociocultural. Por supuesto, debemos estar al tanto de las actitudes, valores y normas que proyectamos y transmitimos en nuestra vida cotidiana.

Fuente: Psiquiatría.com

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